Archivo de la categoría: De Grecia, de Pucela, del Infinito y de más allá.

Alfonsas se toma la licencia de invitar a alguno de sus amigos a escribir en su blog.

El blog de Satanopoulas y la teoría de la selección natural.

Y siguendo con las colaboraciones de mis amigos “de Grecia, de Pucela, del Infinito y de más allá”  hoy se une a mi blog un literato, el autor de Bandos y se cae el del medio … mi amigo… (redoble de tambores)… Randy…  ¡¡dale figura!!

¡¡Gracias!! ….Gracias amigos. En serio. Gracias. Mil gracias.

Porque este blog es una isla, unas Galapagos darwinianas a las que como lectores, colaboradores, visitantes y dueño del blog, llegan solo algunos elegidos. Mentes clarividentes y llenas de sentido del humor inteligente que destacan en este tráfago, este océano de mediocridad en que se ha convertido el paisaje general de gente que me rodea…

Y es que me estoy volviendo selectivo con la edad. Igual que cascarrabias y quejica.

Cada vez soporto menos al grandísimo pelele que me adelanta rugiendo por la cuesta de Parquesol como si le fueran a quitar la meta de una carrera que solo existe en su cerebro o dependiera su vida de coger o no el próximo semáforo en verde.

¿Y qué me decís de ese otro al que lleva la música a todo volumen y va sólo encerrado en su pecera metálica acristalada? Ahí está. Con su cara de imbécil. A mi lado parado esperando que la luz cambie de color para alejarse de mi cual efecto doppler de la gilipollez.

O el “tontolhaba” (qué bonita palabra) que en pleno día nublado lleva las gafas de sol caladas bajo la tan necesaria gorra de visera ladeada. Esa gorra estúpida que es muestra de una moda estúpida consistente en llevar gorras más pequeñas que la cabeza del portador en equilibrio inestable. Como inestable debe ser su cerebro para pagar el precio de la incomodidad de subirse cada diez segundos los pantalones por llevarlos caídos por debajo del culo.

Y lo peor es que a menudo estas tres figuras se ven reunidas en la misma persona, o lo que sea.

Que digo yo… que se debe follar un montón con esa pinta porque si no, no me lo explico.

Ya estoy viendo a las hordas de chonis avanzando por la oscuridad del bar comprobando con sus cintas métricas a quien de estos chavalotes se le cae más veces el pantalón y a quién de ellos le llega en su caída la cintura hasta la rodilla, para declarar al ganador de su peculiar concurso de machos alfa y elegir así quien será el próximo inculto que las maltratará en un futuro no muy lejano.

Cuenta la leyenda, nunca suficientemente verificada por el CSI, que al “Chotas” de Valencia en una ocasión se le cayeron hasta los tobillos. Y “of course” esa noche mojó. Estaba claro. Las leyes de la selección darwiniana funcionaron de nuevo.

Claro que ahora que lo recuerdo en mí época juvenil se dio una particular moda consistente en llevar los pantalones acortados por el tobillo (“pescadores” los llamábamos) entre los que iban al cuadro los viernes. Era entonces valorado como macho digno de cópula, para que lo mejor de la especie se perpetuara, el que más valiente era a la hora de cortarse los 501 más altos.

Igual es que los ciclos de estulticia se repiten. Igual es que llevamos en los genes atraer a las hembras de la especie haciéndonos cosas raras en los pantalones para que sean nuestros gametos los que sigan en la tierra.

Que la fuerza os acompañe.

Photo Credit: Tambako The Jaguar
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Chucha, la pequeña Viuda Rosa.

Y siguendo con las colaboraciones de mis amigos “de Grecia, de Pucela, del Infinito y de más allá”  hoy se une a mi blog un fenómeno, el autor de Chucha y sus cosas… mi compañero y amigo… (redoble de tambores)… Chuchi…  ¡¡genial!!

Hola a todos, yo soy Chucha, compañera de trabajo del señor Satanopoulas, mi verdadera identidad es Jesús, Chuchy para los amigos pero todo el mundo me llama Chucha, hasta mi madre me llama así, vosotros no vais a ser menos así que también podéis llamarme Chucha. Sigue leyendo Chucha, la pequeña Viuda Rosa.

Jura por éste que yo te he pegado.

Continuando con las colaboraciones de mis amigos “de Grecia, de Pucela, del Infinito y de más allá”  hoy se une a mi blog un grande, uno de mis mejores amigos, con ustedes el autor de Desde Libia con amor… (redoble de tambores)… Jaime…  ¡¡enorme!!

Hoy he tenido un sueño.

Estaba crucificado, al lado de otros dos pájaros que por la pinta podían proceder del mismo centro del barrio La Mina en Barcelona. Joder, y de repente aparece un romano, joder otra vez, es clavadito a un profesor que me hizo la vida imposible en tercero de E.G.B. Qué quiere este cabrón ahora, don Jesús se llamaba el muy…., y va y se sube a una escalera, seguro que es para quitarme los clavos (como en la canción). Pues no, me planta un crucifijo en la jodía cara y me empieza a gritar:

– ¡¡Velascooooooo, jura por éste que yo te he pegado!!

– Noooooo, Don Jesús, no me ha pegado.

– Y ¿por quéeee se lo has dicho a tu madreeeee?

– Me lo he inventado Don Jesús, usted no me ha pegado, usted no me ha dado un bofetón que me ha tenido tres días sordo.

De repente empiezo a escuchar a un montón de gente aplaudir a rabiar. Veo como mucha gente se empieza a poner en pie y se cierra un telón.

Dios mío, yo mismo era Camilo Sexto en Jesucristo Superstar.

Me despierto y me duele el oído, tengo la cara colorada y me siento algo sordo.

“Don Jesús, cabrón, no se me olvida”.

jesucristo_superstar apañao

Rubia de bote no, tonta de bote.

Desde el momento en que surgió la idea de crear este blog, mi idea era que fuese un blog colaborativo, que mis amigos “de Grecia, de Pucela, del Infinito y de más allá” participarán activamente en él… ¿y quién iba a ser la primera?, por supuesto, mi señora, con todos ustedes… (redoble de tambores)… la Sra. Satanopoulas… ¡¡qué grande!!

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… y mucho más si habéis entrado en el blog pensando… “a ver si Alfonsas ha escrito alguna de sus chorradas y me echo unas risas…” y os encontráis con que la que escribe hoy es la Sra. Satanopoulas, o sea yo misma. Pues sí, tenía yo ganas de saber que es esto de escribir un blog y Alfonsas me lo ha prestado un ratito, ¡es más bueno mi Alfonsas!, además a mi también me ocurren cosas muy raras y hay una que me inquieta especialmente, os lo voy a contar por supuesto. Sigue leyendo Rubia de bote no, tonta de bote.