Se nos va de los runners.

Un esforzado deportista narcoolímpico
de lata en mano y chándal raído
pide unos duritos pa un chute isotónico
que mate el gusanillo.
En la soleada tarde de domingo
en un parque de Moratalaz.
La Cabra Mecánica.

Hola, amigos, ¡qué jodida es la crisis!… y qué jodido está todo o casi todo o nada o casi nada… yo que sé… la peña te saluda y te pregunta ¿qué tal todo?, ¿qué putas preguntas son esas? y yo qué sé cómo va todo, si no sé ni qué tal yo, ¿qué tal todo?, ¿por dónde empiezo?, ¿a nivel personal, sexual, familiar, mi barrio, mi equipo de fútbol, mi judoka favorito, el bar de abajo, el ayuntamiento de mi pueblo, el patxarán de este año, la comunidad autónoma, el mundo, la Asociación de Amigos del Tapón de Corcho Reutilizado, la Tuna de Derecho, los hamsters del vecino, el coche de Fernando Alonso, la bicicleta de Oscar Puente? ¿cómo voy a saber yo cómo va todo? Es imposible contestar honestamente y eso a mí me genera una ansiedad de la hostia…

Y la ansiedad hace que coma, que me como a Dios por una pata y no paro de comer, y mi madre ya no me dice que estoy muy flaco (y eso es preocupante, que hasta a Paquirrín le dice la Pantoja que está muy flaco, que se le está quedando carucha) y la Sra. Satanopoulas me anima a comer menos, a no saludar a la gente (para evitar la ansiedad, claro), a hacer un poco de deporte… y me calzo las zapatillas y decido salir a correr, vamos lo que se ha llamado practicar running toa la vida… y eso me genera más ansiedad… al lío.

El segundo día que salgo a correr, me pasa un tío a toda hostia, siento un golpe a la altura de la pantorrilla y caigo al suelo, cuando consigo rehacerme veo que lo que me ha golpeado es un niño pequeño con una bicicleta con ruedines que iba detrás del pollo que me adelantó, el tío me ayuda a levantarme:

– Perdona, tío, es que el peque todavía no controla mucho.

– ¿Pero sales a correr con él?

– Ya me gustaría a mí, si todavía no sabe andar, pero por lo menos lo voy preparando para el triatlon, lo de la bicicleta lo tenemos ya chupao – en ese momento me fijo bien en el niño, tenía unos gemelos como el pescuezo de un culturista – ¿Tú corres sólo?

– Sí, claro.

– Pufff, eso ya no se lleva, ahora hay que correr con cosas.

– ¿Correr con cosas?

– Correr sólo es de pringaos, hay que correr con el perro, con el niño, con el abuelo a cuestas… yo porque soy triatleta y estoy empezando a entrenar al niño, pero la mayoría de la gente corre con los bebés en los carritos, es una puta locura, se están adoptando niños para poder correr con ellos, la peña tiene predilección por los etíopes, que cuando son más mayores te pueden hacer de liebres, los nepalíes están bastante bien considerados, sobre todo para las carreras de montaña, los ultratrail y eso… pero con tal de tener un niño y un carro la gente está haciendo auténticas barbaridades… a veces hasta follan para tener hijos propios, ¿te lo puedes creer, tío?… qué pérdida de tiempo, la mujer se tiene que perder unos cuantos meses de entreno, el ejercicio anaeróbico que supone y ese desperdicio de líquidos y proteínas que no va nada bien para mantener el punto de forma y tal…

– Joder, no tenía ni idea, vaya dramón… ¿el pequeño ciclista es tuyo o adoptado? – pregunté, sobre todo por recuperar el resuello, que yo debía llevar ya medio kilómetro de carrera… o más.

– Es mío… se empeñó mi mujer, un día llegué a casa después de hacer una tirada larga y me la encontré en la cam,a disfrazada de mediofondista marroquí, ¿qué hombre que baje de 4,05 puede resistirse a eso?

– Ya te digo.

– Para colmo se levanta, empieza a hacer estiramientos, me guiña un ojo y dice: hazme un pequeño Ironman, runner mío… pero estira antes, que tenemos que empezar con buen pie.

– ¿Y tú que hiciste?

– ¿Yo? Estirar como un cabrón, aplicarme al tema y seguir las enseñanzas del gran Cholo Simeone: El esfuerzo no se negocia… Y mellizos, niño y niña. Ad augusta per angusta, hermano.

– ¿La niña no monta en bici?

– Las niñas son más espabiladas, la cabrona ya corre y ahora está con mi mujer en la piscina, hoy lo mismo se mete 50 largos la cabrona…

– ¿A braza?

– Y hasta besos da… no te jode.

Buen fin de semana, amigos. Que la fuerza os acompañe.

Photo credit: Jay

 

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3 comentarios en “Se nos va de los runners.

  1. Tremendo escrito, fuera de lo común. Me hizo reír lo de correr con cosas y adoptar niños para ir a tono con el resto. Yo también escribo referente a las experiencias que suceden dentro del río y las alucinaciones por la qué pasamos. Saludos !

    1. Muchas gracias, me alegra mucho haberte hecho reir con mi historia… siempre digo que escribiré historias mientras levante una sola sonrisa. Me daré una buena vuelta por vuestras historias del río 😉 Saludos y espero seguir viéndote por aquí.

      1. Dale viaje, siempre pienso que salirse del esquema es la mejor opción. La sinceridad del escritor y el humor. Obran milagros en el lector, qué ve las cosas a como se plasman en vida real. No como el mercado idealiza a la perfección los hechos y hace pensar que nacemos con la habilidad y el talento en vez de la experiencia de un individuo x explotar el un porciento de habilidad que tiene motivado por la creencia de ser distinto.

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