El pequeño Mistetas: rescate en el Peloponeso.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… pero se acerca el Mundial y se acaban los males del país, Pablemos, el hijo de Camilo Sesto y demás han sido un entretenimiento entre el final Liga, la Champions y que empezaba el Mundial… pa’ pasar el rato y eso.

Ya sabéis el tema, “pan y circo“, “¡por el culo te la hinco!“, “¡joder Otroyó, te estás quedando sordo!, pan y circo, el nuevo opio del pueblo y tal“… al lío.

¡Cómo me gustan las frases hechas, refrancillos, topicazos y demás!, cuánto conocimiento… ¿dónde hay pelo hay alegría? No sé donde cojones ven alegría en un kiwi, ¿de verdad, rubia de bote, chocho morenote? Me gustaría a mí verlo, ¿si todos los caminos llevan a Roma, cómo se sale de Roma? Esta la oí el otro día y me encantó… aunque a mí me parece que IKEA ha ido cambiando todas las señalizaciones y ahora todos los caminos llevan a la sección de menaje, manteles y demás de IKEA, ¿el que mucho abarca poco aprieta? No sabría decir, yo me abarco la chorra, aprieto, aprieto y aprieto y al final tengo que soltar porque se me pone como una berenjena… o igual tengo poco que abarcar… ¿Cuándo el diablo se aburre mata moscas con el rabo?, no lo sé, pero os aseguro que es difícil y cuando fallas duele… bastante… ¿Un directivo de Mercadona tenía una hija celíaca?, ¿de verdad en alguna ocasión habló de putas la Tacones?, ¿cuando no folláis todos, tiráis la puta al río? Cuando hay un mayo florido y hermoso ¿alguien se acuerda si marzo fue lluvioso y abril ventoso?…

Se ha quedado buena mañana para contaros una cosa que me pasó en mi juventud, yo tenía una novia, Isis Thente, Isis era una diosa… pero mi novia era más bien normalita, teníamos un perro pequeñajo y con muy mala leche que llamaba Mistetas, venga es cierto en realidad era βυζιάμου (Mistetas en griego moderno). Ese verano Isis se encaprichó en ir a una isla nudista en el Peloponeso, sólo había un pequeño camping y gente en bolas, nada más, y yo pasaba de ir… pero ella hizo honor a su nombre y allí acabamos, Isis, Mistetas, sus tetas y yo…

En la isla todo el día en pelotas, arriba y abajo, le fui cogiendo gusto al tema y acabé acostumbrándome, pero yo llevaba una toallita porque a veces me ponía to’ palote, me sentaba simulando meditar mirando al mar, me medio encogía y me ponía la toalla en la entrepierna, el puto perro se dedicaba a mordisquearme para quitarme la toalla… yo por aquella época todavía no tenía práctica en lo de matar moscas con el rabo, si no le abro la cabeza al puto perro en una de esas. Al final un día me arrancó la toalla, yo salí como un poseso detrás de él, el perro se asustó y empezó a correr como alma que lleva el diablo, con tan mala suerte que se cayó por un acantilado… quedando atrapado en una pequeña terracilla, ladraba como un cabrón…

Isis se puso histérica, decía que estaba subiendo la marea, y que teníamos que hacer algo, allí no había rastro de civilización, ella empezó a ladrar más que el perro, en medio de este panorama se nos acercan dos chicas y un chico, y nos ofrecen ayuda… joder… el perro estaba a unos 10 metros de altura, y no había Cristo que bajase. Una de las chicas nos dice que ella hace unas pulseras de hilo trenzado muy chulas, “tres cojones me importa” pensé yo, su amiga dice que ella es portuguesa, “¿y?”, su amigo dice que el es de Logroño, y yo pienso “anda coño” (¡joder, el subconsciente es así!)… y me vino la luz, empezamos a trabajar rápidamente, Isis ayudaba a la portuguesa a arrancarse su largo vello púbico, la hippie de las pulseras empezó a trenzarlo, el de Logroño flipaba… al final conseguimos una cuerda bastante aparente…, no sin mucho esfuerzo y con la portuguesa más pelona que una Nancy y el toto tan rojo que no habría cambiado un tubo de Natusan por un Euromillones.

El de Logroño dice que él bajaría, pero que pasa, las chicas me miran a mí, al fin y al cabo Isis me culpaba de todo, entre los cuatro sujetaban un cabo de la improvisada cuerda, yo empiezo a descender y… ¿sabéis la frase de “pelo de coño tira más que maroma de barco”?

Pues es mentira, conmoción cerebral, dos vertebras fisuradas, tres costillas rotas y doble fractura de tibia y peroné lo corroboran… y no, amigos, donde hay pelo, no siempre hay alegría.

Buen fin de semana amigos, que la fuerza os acompañe.

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Un comentario en “El pequeño Mistetas: rescate en el Peloponeso.

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