Que no sepa tu mano derecha lo que te haces con la izquierda.

Que no vale la pena discutir,
si lo podemos arreglar a tiros.
Que en esta escalera de vecinos,
el quinto patio no puede decidir.
Que no sepa tu mano izquierda
lo que hace la derecha.

Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha.

E. Bunbury

Hola, amigos, ¡qué jodida es la crisis!… dice Pablo, “Oye, Pedro ¿hacemos un pacto?”, y contesta el otro “¿Qué pacto?” “Tú pones el culo y yo el artefacto.” “¿Cómo te voy a decir que no, si me lo dices poniendo esos ojitos, bribonazo?”, “¡Qué ojitos ni que pollas, si estamos hablando por Whatsapp!” “Y el emoticono ¿qué?” “¡Joder!, la mierda con ojos, que se me  ha colao, perdona.” “Ji, ji, ji… perdonado, tontorrón, que tienes labia hasta por Whatsapp… que no digo yo que esté pasando así, pero tampoco puedo asegurar que no… al lío.

El tema es un poco cansino ¿por qué hay que decantarse por una o por otra?, yo la verdad es que unos días prefiero la derecha, pero si quiero que parezca que me la hace otra persona me masturbo con la izquierda – decía siempre Jesús Carlos Diestro Maestro– y si llevo mucho tiempo con la izquierda, me siento en la mano derecha y cuando se me duerme, parece que me masturba una tercera persona… lo curioso es que si me siento sobre la izquierda hasta que se duerme, cuando me la machaco me parece que me la estoy haciendo yo mismo con la derecha.

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Lo cierto es que Jotacé, como le gustaba hacerse llamar, soñó desde su más tierna adolescencia con ser un follador, uno de esos hombres que hoy están con una y mañana con otra (u otras dos)… y a su forma lo consiguió, matándose a pajas, pero vaya si lo consiguió. Siempre es de admirar aquella gente que consigue hacer realidad sus sueños.

El caso es que quiso ir un paso más allá y un día al levantarse se hizo un café en su flamante Nespresso con la mano izquierda, y le pareció que le había hecho el café otra persona y le pareció bien y pensó “What else?”… más tarde, en el ejercicio de su profesión de proctólogo, decidió practicar un tacto rectal a un paciente con la izquierda, y al paciente le pareció que se lo había hecho otro profesional… y le pareció bien (a él y al paciente)… ese mismo día había quedado con Esperanza, su novia de toda la vida, y la metió mano, pero con la mano izquierda, y a ella le gustó, “Jotacé, ¿qué me haces?, parece que me esté tocando otra persona”… y le pareció mal, y la dejó al instante, porque él siempre había valorado la fidelidad en la mujer…

Tanto se acostumbró a hacer las cosas con la mano izquierda que la mano derecha empezó a sentir envidia… y ahí empezaron los problemas… cuando se intentaba masturbar con la mano izquierda, la derecha parecía adquirir vida propia e impedía a la izquierda realizar la función requerida de forma óptima, lo cual, unido a que había abandonado a Esperanza, hizo que Diestro Maestro empezase a acumular semen en sus gónadas con evidente riesgo de sufrir una embolia o la tan temida muerte blanca… cuando por motivos profesionales tenía que practicar un tacto rectal y quería hacerlo con la izquierda, la derecha introducía otro dedo (o varios), provocando desgarros anales en, al menos, catorce ocasiones, con lo cual se redujo el número de sus pacientes de forma directamente proporcional al aumento del número de demandas judiciales por mala praxis

Más adelante fue la mano izquierda la que al sentirse desplazada empezó a hacer de las suyas, de manera que era un suplicio ejecutar cualquier acción que requiriese actividad manual, la gente no quería saber nada de él, evitaba su compañía… no cayó en la bebida ni en las drogas porque sus manos le impedían agarrar la botella o hacerse un canuto o una raya de rectitud y longitud decente… sin amigos, sin trabajo, con los huevos como dos balones de Nivea… la vida de Jotacé Diestro Maestro se convirtió en una agonía.

Hallado muerto en extrañas circunstancias el otrora prestigioso proctólogo Don Jesús Carlos Diestro Maestro.

Todo apunta a un suicidio… y bla, bla, bla…

Rezaba el titular del periódico local el Día del Corpus de 2007.

– Nunca se aclaró del todo, amigo – me contaba Josu Jon A. de Borbón, inspector jefe de la Unidad de Delitos Ofimáticos y Para-anormales del CNP – todo apuntaba al suicidio, un tiro en la sien izquierda, ejecutado por su mano izquierda… parece que lo intentó en varias ocasiones hasta que reunió el valor suficiente, había al menos cinco disparos en las paredes de la habitación, las pruebas con rodizonato de sodio evidenciaron presencia de pólvora y nos indicaban que había disparado con ambas manos, una nota de suicidio escrita con la mano derecha, pero con correcciones que parecían hechas por un zurdo… y lo más extraño de todo es que había evidentes signos de lucha, tenía heridas defensivas en ambas manos y restos de piel del que extrajimos ADN de el propio señor Diestro… como si se hubiese estado intentando arrebatar el arma a sí mismo… todo muy extraño… por no hablar de la extremada inflamación de sus testículos y tal y tal y tal….

Y pensaréis: ¿qué coño nos estás contando?… pues no lo sé, porque me he sentado un buen rato sobre las manos hasta que se me han dormido, antes de ponerme delante del ordenador y a saber quién lo ha escrito… desde luego a mí me ha parecido lo hacía otra persona.

Buen fin de semana, amigos, que la fuerza os acompañe.

Photo Credit: Kristina Alexanderson

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