Road to Cuenca… poesía, amor y una vieja con un paraguas.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida, por ejemplo, ¿cuando Dora la Exploradora viaja en Ryanair factura la mochila o pasa como equipaje de mano?

En vez de pensar en lo realmente importante, la gente se dedica a tocar los huevos y sacar punta a las cosas… se leen un post tuyo, se ofenden y… al lío.

El sábado según iba a coger el coche me para un runner (pincha en el palabro si quieres) por la calle y me dice:

– ¿Qué pasa con los runners, barbitas?

– Nada.

– Mucho cachondeito, barbitas, ¿te molesta que corramos, barbitas?

– Mira tío, a mí no me molesta que corráis, pero eso de tener que estar contándolo y demostrándolo todo el día, como que no… te voy a poner un ejemplo, yo tengo constancia de que nuestro alcalde es un tío superinteligente, pero no ve la necesidad de irlo demostrando todos los días… un tío como Dios manda, runner…

La conversación la escucha una vieja que estaba paseando al perro y se mete en la conversación la hijadeputa:

– ¿Qué pasa, que no te gusta el alcalde, barbitas?

– Apenas nada, señora.

– Pues te jodes, y si no te gusta te vas a tu país, asqueroso, guarro, aféitate y búscate un trabajo… – y me embrisca al perro. Yo miré al runner, no sabía si tenía que estirar antes de huir o no, él me hizo un gesto con las cejas y corrí como alma que lleva el diablo los dos metros que me separaban del coche… ¡cómo ladraba el chihuahua, cómo gritaba la puta vieja, y qué paraguazos metía al coche!… – ¡Rojo, cabrón, antisistema, qué seguro que votas a Podemos!…

De allí tiré a recoger a mi madre que venía en el AVE y según baja, delante de todo el mundo y sin mediar palabra me suelta un collejón que todavía me tiemblan las orejas.

– Coooooño mamá, ¿qué haces?

– Así que metiéndote el tique del parking en la boca, ¿tú sabes quién habrá tocado ese tique antes y dónde habrá tenido metidas las manos?

– Pero mamá, que lo hace todo el mundo.

– Y si todo el mundo empezase a correr sin estirar antes y después aún a riesgo de lesionarse, ¿tú irías detrás?

– Yoooo, yo, ¿me puedo tirar por el puente que es lo que han hecho toda la vida todo el mundo?

– Si estiras antes, no chupas la barandilla del puente y coges una rebequita por si refresca, sí… Otra cosa hijo, tienes que dejar de escribir estas cosas.

– Pero a mí me gusta escribir.

– Pues hijo, escribe, pero cosas bonitas, escribe sobre el amor, sobre la bellez, la naturaleza, ¿qué se yo?, haz algo de lo que yo pueda estar orgullosa, que cada vez que una amiga mía lee un post tuyo me desaparece un grupo de whatsapp.

Y sí amigos, yo que no puedo negarle nada a mi madre, bueno sí, estirar antes y después de correr, y dejar de meterme el tique del parking en la boca, he escrito este microrelato de amor galante, de cosas bellas, de la magia del momento… espero que “sus” guste… me golpeo con el puño derecho a la altura del corazón y con el dedo indice de la mano izquierda os señalo… ¡va por ustedes!

“Ante aquella escena quizá sobrasen las palabras… el soberbio paisaje, el esplendor del atardecer de los últimos días de verano, el sol muriendo una vez más, ahogándose inexorablemente en el mar Cantábrico, el horizonte adquiriendo esa tonalidad rojiza que traslada a tiempos salvajes, lugares vírgenes, en los que nunca hemos vivido pero en los que siempre quisimos estar… tomó la mano de su pareja y en un susurro, con la voz ronca dijo:

– En estos momentos semenardece el alma, semendereza el espíritu, semenciende el deseo… de vivir, sementernecen los sentidos y semendurecen las percepciones… pero al límite… no se si sementiende, señorita.

– Claro, semenpieza a hacer patente…. y semenamora el alma, sementorpece la lengua y me cuesta expresar cómo sementurbia la vista y semencasquillan las palabras en estos momentos, pero he de decirle que semempapan las bragas, ¿a mí sementiende, caballero?

– Meridianamente señorita, vamos a tirar pa’l hotel que este estado no espermanente.

– Lefalta tiempo pa’ tirar pa’l coche, caballero, y que nuestras miradas, si no nuestros pasos, se orienten a Cuenca.”

Y si no os habéis emocionado con este relato de amor cargado de poesía ,me informáis, que pasaré de lo que me digan los críticos literarios, los runners, los fans de don Javier y mi madre y seguiré a lo mío, que la poesía me agota… no sé si sementiende.

Buen fin de semana amigos, que la fuerza os acompañe.

Photo credit: Johnny Worthington

Anuncios

3 comentarios en “Road to Cuenca… poesía, amor y una vieja con un paraguas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s