Archivo de la etiqueta: madres

Nueve semanas y… mierda.

Hago pájaros de barro.
Hago pájaros de barro y los echo a volar.

Pajaros de barro. Manolo García.

Hola, amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos paramos a pensar en las cosas importantes de la vida, por ejemplo: el otro día fui a hacerme unos analisis de sangre, un viejo al lado mío llevaba agarradita de la mano una bolsa plástico que goteaba abundantemente, formando un pequeño charco a sus pies, posteriormente descubrí que lo que llevaba en la bolsa era un bote para un analisis de orina… ¿sería correcto mi diagnóstico si dijese que sufría perdidas de orina? ¿podría haberle ayudado Concha Velasco? ¿no hubiese debido llevar el bote envuelto en Tena Lady en vez de en una bolsa de plástico que luego se volvió a meter en el bolsillo? Sigue leyendo Nueve semanas y… mierda.

Adolescentes lactantes y tomates que saben como los de antes.

Mira como bailan, sandalia aquí, sandalia allá,
soy un hombre nuevo, un renacido, un gran Jedai.
Me siento tan “ah, ah, ah”
es como un gran “ah, ah, ah”
Me caen las babas de felicidad,
he oído que Shiwa te quiere iniciar (esta noche)
Shiwa. Love of lesbian.

Hola, amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… ¿a qué saben los chicles de sandía y de plátano? No nos engañemos, saben a cualquier cosa menos a sandia y a plátano… llevamos así desde finales de los 70 (por lo menos) y no hay manera… si a ti te dan una sandia que sabe como un chicle de sandia denuncias al frutero hasta en el tribunal de La Haya… si hubiesen dicho que eran sabor a culo de ala-pivot lituano semifinalista olímpico y a sobaco de aizkolari del Iparralde se habrían vendido menos, sí, pero ¿no hubiese sido más honesto? ¿no nos habríamos librado de vivir inmersos en otra mentira? Sigue leyendo Adolescentes lactantes y tomates que saben como los de antes.

El hombre que sabía demasiado y vivía en mi portal.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… por ejemplo, si tienes un juicio por un delito y la pena son servicios a la comunidad: ¿las reuniones de vecinos de tu comunidad computan?… deberían. Sigue leyendo El hombre que sabía demasiado y vivía en mi portal.

Mamá quiero ser artista, ¡oh, mamá!, ser protagonista.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… ¿Pablo Motos es un ser humano? yo creo que no, no sé por qué, creo que no y punto. Sigue leyendo Mamá quiero ser artista, ¡oh, mamá!, ser protagonista.

Pavo, vecinas y felaciones.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… por ejemplo, ¿de verdad que comer pavo favorece que las personas de genero femenino que habitan en tu mismo pueblo, barrio o casa, en habitación independiente, sean proclives a mantener sexo oral contigo?

Igual os parece una pregunta hecha a la ligera, sin fundamento, debido a la persistencia de los efectos de la combinación de diferentes bebidas espirituosas durante la celebración de la Nochevieja y el subsiguiente Año Nuevo… pero no, es una duda que me corroe desde mi más tierna adolescencia… al lío.

Cuando yo contaba con unos insultantes 15 años, con todo el poderío y las hormonas en todo lo alto tuve la desgracia de escuchar ese maravilloso villancico cuyo estribillo dice así:

“Ande, ande, ande,
que he comido pavo,
todas las vecinas
me chupan el nabo”

A mí aquel dechado de lírica y buen gusto me dejó prendado, yo deseaba de todo corazón cumplir con las tradiciones de la Navidad (que me chupasen el nabo era algo accesorio, de verdad) y aunque en mi casa nunca ha sido tradición comer pavo en Navidad convencí a mi madre para que hiciese pavo en Nochebuena… y en Navidad, y en Nochevieja, Año Nuevo, Reyes… un año prolongué las Navidades hasta San Valentín… nada, por mucho empeño que ponía ni una triste insinuación de ninguna vecina… no hablemos ya de una felación en condiciones… algo fallaba… un día de Nochebuena se lo conté a mi amigo Manolas Bombosiakis, un fenómeno del que ya os hablé).

– No funciona…

– Será a ti.

– Pero Manolas, llevo 3 años comiendo pavo en todas las fechas importantes de la Navidad… y nada.

– Será que tu madre no sabe hacer el pavo, que no lo deseas de corazón, que no crees en la magia de la Navidad, que no has sido bueno durante el año… porque en mi casa cenamos pavo en Nochebuena y en Nochevieja, y esa misma noche, desde que cumplí 14, una buena mamadita de las vecinas cae… a mí y a mi padre, claro… incluso mi difunto abuelo cumplía con la tradición… igual tenías que venir a cenar a mi casa, mi madre lo hace de puta madre.

– Manolas, yo quiero que me la chupe una vecina, no tu madre… (no dije nada, pero una felación de la Sra. Bombasiakis con el bigotazo que tenía, debía ser como que te la chupase Del Bosque… ¡o la Pantoja!)

– ¿Pero qué coño dices, desgraciao? Digo que mi madre hace el pavo de puta madre… y seguro que la tuya no.

A mí aquello me produjo una profunda desazón, ¿y si era verdad que esa bella tradición navideña no se cumplía por la mala maña de mi madre con el pavo?, llegué a casa ciertamente alicaído y algo raro vio mi madre…

– ¿Qué te pasa hijo? Anda ayúdame que estoy rellenando el pavo.

– Nada, mamá… no me pasa nada, y este año no quiero pavo.

– Cómo no vas a querer pavo, si lo hacemos por ti… a nosotros no nos gusta el pavo y llevamos tres años que nos van a salir plumas, que te pones muy pesado hijo…

– ¡No me gusta el pavo, mamá! Odio el pavo, yo lo hacía por cumplir con la tradición del Villancico… – dije, entre lágimas.

– Comer pavo es una tradición para algunos, para otros es el lechazo, la lombarda o los langostinos…

– ¡Qué no que en Navidad si comes pavo, las vecinas te chupan el nabo!

– Alfonsas hijo, ese villancico además de ser una grosería, no deja de ser un villancico – me dijo, no sin antes soltarme un collejón- acaso te crees que todos los años hacia Belén va una burra cargada de chocolate, que Raphael lleva un roto tambor, que la gente mira como beben los peces en el río o que tu burrito sabanero va camino de belén…

– Pues sí.

– Pues no.

– Pues Manolas Bombosiakis cena pavo y las vecinas le chupan el nabo, y a su padre… y antes a su difunto abuelo.

– Ya hijo, pero es que Manolas Bombosiakis vive encima de un puticlub, su padre es un putero de tres pares de cojones y su madre el pavo relleno lo borda.

Buen fin de semana amigos, que la fuerza os acompañe.

Photo Credit: Jim Bauer

Microrelatopoulas de la flor venenosa le confunde.

♫ Y por fin he encontrado el camino que ha de guiar mis pasos y esta noche me espera el am…♫

– Una hostia es lo que te espera como despiertes a tu padre, Bumburín… vete a tu habitación, que ya has vuelto to’ mamao y te has metido en nuestra cama.

En la prisión del deseo estoooooy…♫

– En la habitación de tus padres es donde estás, jodio pelele, anda tira de aquí…

♫ Y prefiero explotar de tanto alcohol…♫

– Lo que vas es a explotar a hostias, tú lo has querido ¡Manolo, despierta que ya está Bumburín mamao como un piojo intentando meterse en la cama con nosotros!

♫ Con tu jarabe de flor venenosa ♫

– ¡Coño, despierta Manolo que este cabrón va a volver a intentar venderme por otra copa!

♫ Aaaaaaaaao, uuuuuuuuuu uuuuuuu uuuuuu u ♫ , te quiero mamá.

– Vete a tomar por culo, Bumburín, ¡castigado sin cuero esta semana!

Buena semana, amigos. Que la fuerza os acompañe.

PD. Ojo, que a mí Bumbury me mola (entre bastante y mucho), pero a mi hijo pequeño parece que le gusta un poco menos… “Papá, ¿qué es esta música que llevas puesta?”, “Enrique Bumbury, bueno, en realidad los Heroes del Silencio, ¿a que molan?, ¿quieres que lo suba?…”, “No, quiero que lo apagues”.

Photo Credit: Pascal

Road to Cuenca… poesía, amor y una vieja con un paraguas.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida, por ejemplo, ¿cuando Dora la Exploradora viaja en Ryanair factura la mochila o pasa como equipaje de mano?

En vez de pensar en lo realmente importante, la gente se dedica a tocar los huevos y sacar punta a las cosas… se leen un post tuyo, se ofenden y… al lío.

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De buenos propósitos, despropósitos y cerveza calentorra.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… qué jodida es… qué jodida es… ¿me habéis echado de menos?, ¿no?… me lo imaginaba… pero os jodéis que aquí estoy de nuevo… ¿a que es jodida?…

Hace dos largos meses que no escribo una nueva historia de esas de viernes, y aquí vuelvo, como nuevo, como siempre… bueno, como siempre no, más gordo… no pasa nada, me he hecho mis propósitos para después de verano y esto lo arreglo yo en nada.

¿Buenos propósitos? Sí, un montón. Lo primero el gimnasio, he pagado la nueva Cuota Si Ir Voy, es una que por 5€ al mes te dejan entrar al vestuario, estirar, entrar en el sala de musculación, mirarte al espejo, saludar a los mazaos,  volver a estirar, ducharte e irte.

– ¿Y puedes tocar los aparatos en la sala de musculación? – me pegunta un colega.

– Por poder… pero a los chavales no creo que les hiciese gracia que un elemento como yo les fuese tocando el mango, así que paso…

En realidad en lo que me he volcado es en las colecciones por fascículos, me he pillado “El Inglés en 6 palabras”, con el primer fascículo te regalan una casete en la que Ana Botella declama versos de Lord Byron. También me he pillado un curso de monologista y cómico, el vídeo (VHS por supuesto) de introducción “Cómo ser el alma de la fiesta” lo protagoniza Vicente del Bosque, no veáis como imita a Chiquito y a Torrente el tío… acojonante. También me he pillado un “Curso de Seducción y Amor Galante”, por si al final se me va la vista detrás de las chavalas en el gimnasio y mi señora se enfada… con el primer fascículo te regalan una maqueta de un ascensor y el Manual  “Ligar en el ascensor sin hablar del tiempo” firmado por D. Javier León de la Riva… la hostia… pero mi favorita es “Grandes Pajas de la Historia”, con el fascículo uno te regalan un facsímil del papiro higiénico que uso Marco Antonio la primera vez que se la afiló pensando en Cleopatra… no vivo en mí esperando el del hombre de Atapuerca y la Duquesa de Alba… al lío.

Para cerrar el verano me invitó mi amigo el Aitor a una rave. El tío me llevó a un pinar, la música no estaba mal, house, trance… algo que se agradece cuando vas a un tío que tiene tatuado al Arrebato  y su chica es la presidenta del club de fans del interfecto (ir a Arrebato de Hamor).

Según llegamos venga cervezas, y venga a pasarme canutos, yo pasando, que si te quieres comer unas setas, que si paso que mi mujer no me deja, que si unas pirulas, que paso de meterme nada, que si otra cerveza, que si un gintonic, sin hielo, sin botánicos, sin copa de balón, sin la burbuja bien tratada, que si otros quince, ya sin burbuja ni nada, que si ya no tengo edad para esta cosas, que si un bafle más cómodo que el copón, que si estoy medio gilipollas, que si me quedo dormido dentro, que si me despierto, que si la música seguía, que si eran las tres de la tarde, que si hacía 40ºC a la sombra, que si yo con la cabeza como si en vez de salir del bafle se me hubiese metido dentro, que si mi cuerpo como si “mamá deben haber sido las patatas bravas, o la pizza, o el kebab o habré cenado en un chino o algo”, que si mi cara como si “hijo ¿tú te drogas?, venga que a mí me lo puedes contar…”, que si allí quedaban cuatro colgados bailando… que si a lo lejos veo el coche del Aitor… que si me acerco casi a rastras… que si…

Allí estaba el coche del Aitor, por el movimiento rítmico, por los gritos de la Yaiza y del Aitor, por las gotas de vaho que resbalaban por los cristales del coche, por los cuerpos desnudos que se adivinaban… me di la vuelta lo más sigilosamente que pude… de repente escucho a mis espaldas.

– ¡Alfoooooonsas!, ¡Alfooooooonsas, espera tío! Joder, me tenías preocupado – era el Aitor, en pelotas y con la chorra palpitando como si le hubieran dado un martillazo – ¿Dónde te habías metido?

– Estoooo, eeeeeh, pueessss… es una larga historia…

– Joder, una larga historia del Alfonsas, venga cuéntamela, vamos a tomarnos unas cervezas que tengo en el maletero.

– Paso tío, que estará “toa” calentorra.

– Joder pues seguro  que lo estará, si nos has “pillao en to lo alto”, mira cómo estoy yo… “to palote”, pero ante una larga historia de mi amigo griego y seis latas de cerveza… que se joda y espere.

Buen fin de semana amigos, que la fuerza os acompañe.

Photo Credit: Dennis Jarvis 

Kalises, Vaselina, Ana Duato y el Peluquero de Pablo Iglesias.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… bueno, lo era, yo me estoy acabando de convencer de que esto se acaba, entre lo barato que me dicen que nos sale tener un Rey (bueno ahora dos), el dinero que me dicen que ahorramos por no haber ganado el Mundial de Fútbol, lo que nos hemos ahorrado en becas porque Paquirrín no haya querido estudiar, el dinero que Juancar ha convencido a su yerno que devuelva a las arcas del Estado y lo que se ahorra Pablo Iglesias en peluquería… adelantamos a China en nada. Sigue leyendo Kalises, Vaselina, Ana Duato y el Peluquero de Pablo Iglesias.

Microrelatopoulas de si te has quedado con hambre o te has quedado con hambre.

Microrelato publicado allá por agosto de 2013, esas madres que siempre hablan de ponerse a dieta pero tú no puedes hacer comidas de menos de cinco platos y tres postres, y que digas lo que digas vas a tener que repetir de algo porque si no se ofenden…

– Hijo, ¿has comido bien?

– Perfecto mamá, no tenía ni que haber comido postre.

– ¿De verdad no te has quedado con hambre?, mira que te preparo ahora mismo unas salchichas.

– De verdad mamá, que no, que ha sido excesivo.

– Que te hago ahora mismo un lechazo, un pollo laqueado, un arroz con bogavante, una cazuelita de callos, dos entrecot al punto, medio cochinillo frito, dos rodajas de sandía, un plátano, un perolo de arroz con leche, natillas y un barreño de café, me bajo a la tienda y compro 2 cajas de pastas de Portillo y me acerco a Belaria y te traigo cuarto y mitad de bombones, una botella de Magno y una caja de palillos… que no me cuesta nada…

– Que no mamá, de verdad, que no puedo con más.

– Hijo, ¿no querrás que te fría un huevo?

– ¡Noooooo, por Dios, amenazas no!… tráeme todo lo que has dicho que yo me lo como, pero mis huevos ni tocarlos…

Buena semana y que la fuerza os acompañe.

Photo credit: Jen