Archivo de la etiqueta: Sra. Satanopoulas

Mi señora, esa santa… incluso un día escribió un post…

Pocas balas para tanto bulo.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… por ejemplo, ¿quién se merece más hostias? El cabrón que diseñó el restyling de las latas de Coca Cola y las ha hecho todas iguales de manera que el otro día quise comprar Coca Cola Zero y acabé comprando una Coca Cola Zero sin cafeína, sin gas, sin gluten, apta para veganos e intolerantes al aluminio, que ni quita el óxido de los tornillos, ni desatasca el W.C., ni desintegra un chuletón de Ávila, con su guarnición de patatas panaderas y pimientos verdes, ni sabe a ná… o me las merezco yo, que sigo consumiendo esa puta mierda que, según dicen algunos iluminados, es la Coca Cola Zero… al lío.

Un día, hace unos cuantos años, estaba en la playa de Gavdos tomándome una Cola Zero y una vieja más arrugada que una pasa, que se tostaba al sol del Mediterráneo en la tumbona contigua, mientras me pasa el que era, según mis cálculos, su quinto vodka con Red Bull, para tener las manos libres y encenderse su enésimo cigarro con la chusta del tercer canuto de la mañana, que se le resbalaba de las manos por tenerlas embadurnadas del aceite de oliva que utilizaba para acelerar su proceso de bronceado-churruscamiento, me dice:

– No bebas eso, es veneno, provoca cáncer.

– ¿Mi refresco? Creo que le haré caso, veo que es una experta en cosas que provocan cáncer.

– Qué experta, ni que experta… lo he leído en internet

– Acabáramos, si es así, ahora mismo lo dejo… ¡Camarero, un siete up!

– ¿No será Sevenap? – me dice la vieja.

– No, no sabe a ná, pero por lo menos refresca… – solté, sin poderme resistir a soltar el viejo chiste, ya sabéis lo simple que soy.

Pues claro, joder, si lo dice internet tiene que ser verdad… yo confío ciegamente en internet. Donde esté la wikipedia, un blog, un foro, el cuñado de un vecino, el primo de la hermana del kioskero, una revista con nombre molón, un iluminado en Cuarto Milenio, o lo que sea, que se quite la opinión de médicos, científicos de reconocido prestigio u organismos oficiales, especialistas de todo tipo… La verdad está en internet, preferiblemente en un blog de Blogspot, o en un Whatsapp, o en un correo electrónico de un desconocido (o conocido)… Claro, que tampoco te tienes que creer todo lo que diga internet, al final te conviertes en un desconfiado enfermizo, pierdes la confianza en el ser humano…

A mí, sin ir más lejos, el otro día me mandó un correo electrónico Yussuf Ideye, un primo mío de Nigeria del que no tenía conocimiento, que se expresaba en un castellano raruno. En el correo me comunicaba que nuestro tío Emmanuel Nwosu, del que tampoco tenía conocimiento hasta ese momento, pero al que todos llamábamos cariñosamente Uncle Emm, y que se había hecho millonario con negocios de importación y exportación de panela, pipas peladas, aceitunas sin hueso, patxarán y anacardo garrapiñado – ¡un verdadero emporio! -, había fallecido. Una vez repuesto del disgusto de la perdida de mi recién descubierto tío, seguí leyendo, Uncle Emm había sido un soltero empedernido, no tenía descendencia y los 370 millones de dolares de su herencia nos los repartíamos sus dos únicos sobrinos vivos, Yussuf Ideye y Alfonsas Satanopoulas. ¡Dioooooooooooooos! Sólo había un inconveniente, tenía que hacer llegar a Yussuf 2.500 $ para ir arreglando papeles… la Sra. Satanopoulas me decía que eso sonaba a timo, se metió en internet, leyó unos artículos y me insistió que esto era una Estafa Nigeriana de manual, yo le dije que mi primo Yussuf nunca haría eso, que si no te fías de la familia, de quién te vas a fiar… Qué coño de 2.500 $, le mandé el número de cuenta, por si necesitaba algo más…

¿Y qué ha pasado? Pues nada, Yussuf debe de estar liado porque no me contesta los mails, pero ya ha retirado los 2,500 $ iniciales y otros 2.000 $ unos días después… ¡esto marcha! ¿Y qué es esta pequeña espera comparada con recuperar un primo perdido y una herencia de 185 millones de dólares? Anda que si me llego a fiar de internet y la Sra. Satanopoulas…

Buen fin de semana, amigos. Que la fuerza os acompañe.

Photo Credit: Reiterlied

De Pajottenland a Maracaibo, y viceversa.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… yo antes pensaba las cosas, les daba mil vueltas, recuerdo que siempre me preguntaba quién sería Dunk y quién sería Hu, me parecían apodos muy curiosos, con los vascos nunca se sabe… al cabo del tiempo me enteré que se llamaban Mikel y Diego, que el grupo se llamaba Duncan Dhu, no Dunk&Hu, como me había puesto el puto Logi en una TDK con Canciones y Por tierras escocesas… su puta madre, la de noches dando vueltas al tema que me pasé, puto Logi… Seguir leyendo De Pajottenland a Maracaibo, y viceversa.

Por esta caja en el mismo orden.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… por ejemplo, por qué cuando la cajera del supermercado al abrir una caja dice: “pueden pasar por esta caja en el mismo orden”; la gente entiende: “a ver, el hijodelagranputa que está el último de las tres colas que hay, sí, el que lleva dos carros hasta los topes, que pase por esta caja”... y pasa. Seguir leyendo Por esta caja en el mismo orden.

Memoria, me moría, me morí… aaargh.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… por ejemplo… ¿por ejemplo qué?, ¿por dónde iba?, ¿cuál?, ¿cuál qué?, ¿cuál qué de qué? Que te meto… y así…

Madre mía la memoria, llevo años que tengo una memoria de pena, pero es que últimamente es una puta pena, se me olvida todo, dice la Sra. Satanopoulas que tengo memoria de pez… ¡ya quisiera yo tener memoria de pez!, ¡de pez tropical!, esos fondos marinos de blancas arenas, esa barrera de coral, ese Jacques-Yves Cousteau de estilizada figura, con su neopreno pleistocénico y su gorrillo de lana rojo, que no me entere yo que ese culito de hombre rana pasa ha… al lío. Seguir leyendo Memoria, me moría, me morí… aaargh.

Doy mil vueltas en mi cama, sólo pienso en pis.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… por ejemplo, ¿por qué a veces nos despertamos en plena noche con ganas de mear, nos da pereza, «con lo calentito que estoy en la cama”, no nos levantamos porque queremos dormir y nos tiramos cuatro horas despiertos que ni meamos, ni dormimos, ni su puta madre? Seguir leyendo Doy mil vueltas en mi cama, sólo pienso en pis.

Robin Hood Reloaded: Días de vino y (leche de) soja.

Me gusta publicar un post los viernes, pero a veces te sientas a escribir y no te sale una puta mierda… no es mi caso, a mí esta semana me han salido dos, pero tan puta mierda que no las voy a publicar… y se me ha ocurrido recuperar este post que publiqué en Facebook allá por agosto de 2013, en plenas vacaciones de verano en Asturias… dice así:

En algún lugar de Asturias, 16 de agosto de 2013

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… aunque no os voy a mentir, de vacaciones es menos jodida. Sí, estoy de vacaciones, son pocos días, pero siempre he dicho que teniendo pocos días de vacaciones lo mejor es pasarlas con tu mujer que se te hacen más largas… y en ello estoy.

El tiempo libre te permite pensar y a mí me asaltan las dudas… a las generadas por la publicidad de las marcas de tampones y compresas ¿el parrús de Patricia Conde huele a nubes o son las nubes las que huelen a parrús de Patricia Conde? se unen otras, surgidas de la estancia en Asturias, de igual o más difícil respuesta,: ¿quién preñó el primer bollu?, la fecundación del bollu ¿es natural o asistida?, ¿quién fue el primer iluminado que «la metió» en una masa de pan?… ¿los niños vascos nacen con pendiente y coletilla? y así… Seguir leyendo Robin Hood Reloaded: Días de vino y (leche de) soja.

Nos queremos todo el año.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… ¿qué vais a hacer por San Valentín? Yo nada, la Sra. Satanopoulas y yo nos queremos todo el año, es un invento de El Corte Inglés y todas esas cosas que decimos los que no lo celebramos.

A mí porque la Sra. Satanopoulas no me deja, pero me parece un desperdicio no honrar una fiesta donde hay regalos, comida, bebida y posibilidad de arrimar cebolleta (remota, pero posibilidad al fin y al cabo)… al lío.

Ayer llegó mi madre en el tren, voy a recogerla, según vamos al parking suelta:

– Mañana publicas un post de esos ¿no?

– Sí, como todos los viernes…

– Hablarás de San Valentín, del amor, de esas cosas ¿no?

– Seguramente…

– Pues ya puedes controlarte, que sólo escribes guarradas, te metes con la gente, hablas de masturbaciones y sexo a lo marrano, palabrotas… en tu blog no cabe el amor…

– Eso no es verdad, yo he escrito mucho sobre el amor, mamá, lo que pasa es que mucha gente cree que el único amor es el de las películas americanas, el de las canciones de Camela,  el de los libros de 50 Sombras de Grey o de la saga Crepúsculo… las niñas se creen que es normal liarse con el primer vampiro que llega a su instituto… y en la vida real, por desgracia, muchas tías se casan con putos monstruos y muchos tíos lo hacen con auténticas brujas… el amor tiene muchas vertientes y yo escribo sobre ellas.

Yo he escrito historias de amores a primera vista, mamá, de conocer a una chica y seguirla al fin del mundo (como en “Ibas tú de peregrina…”), he escrito sobre amores perdidos y reencontrados (como en “El Triangulo de las Bermudas…”), yo he contado historias de rupturas de pareja y felices reconciliaciones (así fue en “La crisis de los cuarenta, el Badoo y el cigarrito de después”), sobre la vida cotidiana de la pareja y dificultades de comunicación hombre-mujer (en aquel “Deja al burro mear…”) e, incluso, sobre el amor y los sacrificios que hay que hacer para mantener viva su llama (en “Arrebato de Hamor” o en “El pequeño Mistetas…”), por cierto, mamá, esto igual sobra decirlo, pero si pinchas en las frases en marroncillo, accedes a esos post…

– Esta vez tienes que escribir algo bonito, hijo, por mí, yo que te he introducido en los círculos de paulocoelhismo, esos cursos de prosa poética que te he pagado…

– No, si he estado trabajando en ello, mira:

“Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe”

– ¡Eso no es tuyo, desgraciado!, aunque al principio pensé que era de Bumbury llegando a casa mamado, ya me he dado cuenta que es de Lope de Vega – collejón según salimos del parking– En serio¿qué vas a hacer? ¿has escrito algo de prosa poética para la ocasión?

– Un poco… venga, a ver qué te parece:

Luis Mariano, campeón, lo tienes todo pensado, perfeccionaste ese plan que otros años ha fallado, llevas a la parienta un buen ramo de rosas, unos Ferrero Rocher envueltos para regalo y el conjunto de tanga y sostén que has comprado en “los gitanos”.

Te has puesto bien elegante, a conciencia te has duchado, no te quedaba colonia y eso nos ha descuadrado, ¡no pasa nada, campeón!, compra Varón Dandy para el San Valentín siguiente, pero hoy haz un esfuerzo, que un día es un día, y te lavas bien los dientes.

A cenar a un sitio que mole, ni muy cutre ni muy caro, después un par de gintonics de esos bien preparados, la ginebra justa, medida, mucho hielo y burbuja bien tratada, botánicos, frutas del bosque y hasta sangre encebollada… de esos que llenan tanto que no desayunas mañana.

Te la llevas a un hotel y lo vuelves a intentar, esta vez muy seguro, no se te puede escapar… «que no hombre, que no, eres un salido y un cerdo», no te deja de gritar, «joder, menuda insistencia», hasta se lo ha consultado a su prima pastillera de Valencia, que le ha dicho que se niegue, como hace todos los años, que aunque tú digas que no, «por el culo… sí hace daño».

Brutal collejón de mi madre, otra vez mi frente contra el volante, otro vez salta el airbag… ¿Y yo? yo bien, con el collarín, pero bien. ¿El coche? El coche regular, tiene que ir el perito y valorar si lo dan siniestro… ¿y mi madre? hablando por teléfono con la madre de Luis Mariano.

Photo Credit: esta vez la foto es mía.

Lázaro, levántate y (o e) iPad.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… por ejemplo, ¿qué cojones tiene el Dalsy? El Dalsy, ese brebaje, ¿qué digo brebaje?, ese elixir gracias al cual coges una piltrafa de hijo con la cara que es un poema (constructivista, pero poema) de mocos, lágrimas, legañas y otros fluidos corporales, le atizas por vía oral un jeringuillazo de 7 ml y en diez minutos vuelves a tener ese hijo “un poco inquieto” que la vecina del bajo sigue pensando que son gemelos de lo que se mueve el cabrón. Seguir leyendo Lázaro, levántate y (o e) iPad.

El smartphone me confunde

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… por ejemplo, ¿existe la reencarnación? ¿te puedes reencarnar en un smartphone? Seguir leyendo El smartphone me confunde

De sufrir y na’ más que de sufrir.

Hola amigos, ¡qué jodida es la crisis!… es tan jodida que no nos podemos parar a pensar en las cosas importantes de la vida… por ejemplo, si todos tenemos un doble por ahí, ¿los dobles tendrán una mitad por aquí?, ¿Falete tendrá un doble o, como mucho, una mitad?, ¿o tendrá un doble, doble?… ¡¡paaaaaaaara!! Seguir leyendo De sufrir y na’ más que de sufrir.